6 de octubre de 2011

Banda Sonora: Steve Jobs, el Hendrix de la informática.


He leído a algunas personas decir esta mañana que se da una importancia exagerada a la muerte de Steve Jobs, supongo que forma parte de las consecuencias de ser un genio: hay quien te admira desproporcionadamente y hay quien te detracta con cierto desprecio y tal vez cierta ignorancia. Supongo que estas personas piensan que Steve Jobs era simplemente un empresario más, pero no era así, Jobs era un visionario, además de un generador de ilusiones al más puro estilo Walt Disney pero de la era digital, un genio que sentó las bases de algo tan prominente e importante en nuestro presente: la forma en que consumimos y entendemos la informática a nivel doméstico y también a nivel profesional. En la última década además estableció el modelo a seguir, iba un paso por delante de todos sus competidores, que no podían hacer otra cosa que seguir la tendencia que él iba marcando con sus productos e invenciones.

Buscando un símil musical me vienen algunos genios a la mente (Wes Montgomery, Jaco Pastorius,...) pero sin duda alguna el que más retumba en mi cabeza es Jimi Hendrix. Ambos fueron genios, que sentaron las bases de la era moderna en sus respectivos campos y con ambos surge el mismo efecto: puedes posicionarte y admirarlos o en cambio hacer creer que sientes cierta indiferencia, pero no por ello deja de ser indiscutible la influencia que han tenido ambos en la forma actual que tenemos de entender cómo debe sonar una guitarra eléctrica o cómo debe ser un ordenador personal o un smartphone, por poner algunos ejemplos. Puedes decir: "a mí no me gusta Hendrix pero en cambio me gustan Muse", la paradoja está en que, incluso en el hipotético caso de que a los propios Muse no les gustara Hendrix, su música no sería igual o tal vez no existiría en la misma forma de no haber existido un Jimi Hendrix previamente. Lo mismo ocurre con Jobs, puedes decir por ejemplo "no me gusta la marca Apple, tengo un smartphone Samsung", es la misma paradoja.

Es por razones como éstas que la muerte de Steve Jobs tiene tanta relevancia, tendemos a evaluar a los genios por aquello que tangiblemente han creado, pero su verdadera genialidad yace en lo más intangible de su existencia: la gran influencia que suponen para los demás.

por @lele_melo 



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