6 de diciembre de 2011

Punto de Vista: El jazz como vía de esnobismo.

"Desde que descubrí las excelencias de los grandes solistas del jazz, no he vuelto a ser capaz de escuchar rock." A los que les guste y disfruten de la música en general, habrán escuchado perlas como ésta en más de una ocasión. Hacía tiempo que quería abordar este tema: ¿Qué es lo que pasa con el jazz que atrae tanto esnobismo? 

Charles Mingus
El jazz no deja de ser una música más y como tal, hay quien disfruta con ella y quien no. Tal vez a priori pueda parecer una música que no está al alcance de todos, pero es un falso parecer que, a veces, hace que algunas personas escuchen jazz sólo por el falso convencimiento de estar escuchando algo destinado a unos pocos, una música que sólo está al exclusivo alcance de algunos privilegiados, de los más entendidos, de una élite. Todo esto es, insisto, falso. Tal vez sea necesaria cierta experiencia auditiva para llegar al jazz y disfrutarlo al máximo, pero esa experiencia está al alcance de todos, no sólo al alcance de una especie de élite que va a los conciertos de jazz vestida con sus mejores galas.

Dentro de lo que se denomina jazz, hay muchas corrientes: Be Bop, Hard Bop, New Thing, Cool Jazz, Modal Jazz, lo que se conoce como la era Swing, Jazz-Rock, Free Jazz y un enorme etcétera. Dependiendo de nuestra experiencia previa con la música nos será más fácil adentrarnos en el jazz a través de una corriente u otra (algo que recomiendo hacer). Lo curioso es que, generalmente, la gente que escucha jazz por elitismo no hace distinciones, ni siquiera creo que sean capaces de notar las diferencias, para ellos, al igual que le podría pasar a un completo desconocedor de esta música, todo suena igual: a jazz.

Replanteémonos una cosa: ¿por quién está hecho el jazz? Si conoces a algún músico que se dedique a ello, entonces sabrás la respuesta: por artistas de todas las condiciones sociales posibles, al menos a día de hoy. Si nos remontamos a los orígenes o a las épocas más prolíficas de esta música, descubriremos que era música hecha por personas de raza negra en la mayoría de los casos y en Estados Unidos. No entraré al detalle sobre la historia y los orígenes del jazz pues no es el propósito de este artículo, para ello hay muchos textos y libros. Lo que quiero es plantear la siguiente pregunta: ¿puede haber algo menos elitista que ser negro en Estados Unidos durante las décadas de los años 20, 30, 40, 50 y 60? Y si encima recordamos la gran cantidad de casos de adicción de muchos de estos grandes genios de la música, podríamos replantear la pregunta y decir, por ejemplo: ¿Puede haber algo menos elitista que ser negro y heroinómano en Estados Unidos durante los años 50? La respuesta es obvia. Es sólo la estupidez de algunas personas, en el fondo ajenas a la música, la que hace que parezca que el jazz es una música elitista.

Me supongo que muchas de estas personas se dejan llevar por ciertos círculos, amigos de todo aquello que, según su criterio, desprenda cierto aire de elitismo, sin importar que en muchos casos sus aficiones sean contrarias las unas con las otras. Me viene al recuerdo, durante un concierto de Herbie Hancock en Madrid, un grupo de estos famosos elitistas sentado justo delante mío, llévabamos más de un cuarto de concierto y no habían parado de hablar entre ellos, no creo que hubieran escuchado más de 4 compases de música seguidos. En mi opinión, un claro ejemplo de que, en el fondo, cuando se escucha jazz por elitismo no se disfruta de la música tanto como se disfruta de esa posición que decir "me gusta el jazz" proporciona. En el fondo, cada uno puede hacer lo que quiera, pero el problema es que no me dejaban escuchar y disfrutar del concierto del legendario Herbie Hancock, por el que, evidentemente, pagué una entrada. No tuve más remedio que en un tono muy molesto, pues da apuro tener que llamar la atención a alguien, decirles que había pagado para escuchar a Herbie Hancock y no a ellos. ¡Joder! Que es Herbie Hancock, ni que se tuviera la oportunidad de escucharlo tocar en vivo y en directo todos los días. Si has pagado una entrada para ver a un genio y prefieres hablar sin parar en lugar de escuchar lo que éste tiene para contarte, en este caso a través de su música, entonces es fácil deducir que su música más bien te importa un pimiento.

Anécdotas personales a parte, les aseguro que para escuchar jazz no es necesaria ninguna premisa o condición, salvo que te guste la música y estar dispuesto a dejarse llevar, sólo eso. El jazz no es una condición, disfrutarlo no conlleva a dejar de disfrutar otras músicas, ni vestir o dejar de vestir de un determinado modo, el jazz es una actitud hacia la música, es una forma de abrazar la inmensa mayoría de estilos musicales posibles, muy al contrario de lo que piensan dichas élites, que una vez comienzan a escuchar jazz deciden dar la espalda al resto de músicas. Miles Davis no hubiera sido el mismo si no hubiera disfrutado y admirado a Jimi Hendrix, Dexter Gordon no tocaría igual si no hubiera conocido a Machito & His Afro-Cubans y así un enorme etcétera.

Si alguna vez has sentido curiosidad por esta deliciosa música pero no te has atrevido a adentrarte en ella, te invito a que lo hagas, busca a alguien que tenga algunas nociones, no temas en abordar a algún músico y conversar con él, contarle qué escuchas habitualmente y pedirle que te recomiende algún disco basándose en tus gustos previos, incluso si quieres no dudes en usar la caja de comentarios aquí abajo. En la última década se ha avanzado mucho, en parte gracias al boom de internet, pero aún espero que llegue el día en el que el jazz deje de ser para muchos una música para snobs y se convierta en aquello que realmente es: una música de la calle, para, por y de la gente, sin importar si te gusta vestir bien, o si eres más informal, o si tienes dinero o por el contrario eres pobre.

por @lele_melo